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miércoles, 18 de noviembre de 2015

Crítica: Der Untergang (2004)

Título en Español: El Hundimiento
Director: Oliver Hirschbiegel
Guión: Bernd Eichinger
Reparto: Bruno Ganz, Alexandra Maria Lara, Corinna Harfouch, 
Ulrich Matthes, Juliane Köhler, Heino Ferch, 
Christian Berkel, Thomas Kretschmann
Música: Stephan Zacharias
Fotografía: Rainer Klausmann
 Producción: Newmarket Capital Group

Handlung
20 de abril de 1945, 56º cumpleaños del Führer, Adolf Hitler, pero no está la cosa para celebraciones. La guerra está perdida por parte del Eje. Berlín se encuentra cercado por las tropas rusas que luchan incansablemente por cada centímetro de la ciudad, principalmente porque los últimos soldados alemanes, apoyados por civiles, defiende cada palmo de tierra con sus vidas. La ciudad está en ruinas. Los bombardeos son constantes, por lo que el alto mando se ha traslado al Führerbunker, el bunker de Hitler. Allí encerrados, seremos testigos de como el estado físico y mental de Hitler va a menos, dando claras muestras de decadencia y locura. A todo ello habrá que sumarle los estragos producidos por la enfermedad de Parkinson del que era víctima. El hundimiento de Alemania, irá en paralelo al del propio Hitler.

Meine Bewertung 
Creo no equivocarme al señalar a Adolf Hitler como una de las figuras más relevantes del siglo XX. Y a los miles de estudios, libros, ensayos o películas sobre su figura me remito. Los hay de todo tipo. Principalmente desde un punto de visto riguroso, análito y serio. Unos pocos, casi la excepción, y siempre movido por motivos ideológicos, alabándolo. Muchos más, criticándolo. Y siempre merece la pena destacar su procedencia. Hay un dicho que dice que La Historia la escriben los vencedores, y por lo general así es. Pero los vencidos también son capaces de ello, y en ocasiones desde una perspectiva más objetiva que la de otros. 

En 2004 se estrena en todo el mundo El Hundimiento. Una película alemana sobre los últimos días de vida de Hitler, y suscita no poca polémica por mostrar un Hitler humanizado. Nunca se había visto la figura de Hitler desde ese punto de vista. Como un hombre agotado, poseido por la locura, desesperado, víctima de una enfermedad como el parkinson. Esto no gustó a ciertos críticos, o colectivos, ya que alegaban que la película buscaba humanizar al mayor demonio de la historia. No tengo claro de haber visto la misma película que ellos. Siendo objetivos, Hitler fue un hombre que actuó más como ese demonio al que se refieren que al concepto de hombre. Pero fue un hombre, en el peor sentido de la palabra, seguido por otros hombres igual, o aún más perversos que él, y apoyados por buena parte de una nación que había sufrido una humillante derrota en la Primera Guerra Mundial, y que en lo social vivían en una continua crisis. No se puede explicar de otra manera el ascenso de un loco de semejantes características.  Y lo que busca esta película es mostrar los últimos días de este hombre de manera objetiva, casi documental. Seguramente, de no ser una producción alemana, la mayoría de dichas críticas no habrían tenido lugar. Y es que es de aplaudir como una nación es capaz de aceptar sus pecados y seguir adelante como lo hizo Alemania. Oliver Hirschbiegel y Bernd Eichinger nos traen un documento único, digno de alabanza, análisis, y estudio, en el que no solo muestran el final de Hitler y del Tercer Reich, sino que son capaces de explicarlo gracias a otra figuras relevantes que aparecen a lo largo de la película como Joseph Goebbels (mujer y hijos incluidos), Eva Braun, Albert Speer, Heinrich Himmler, Wilhelm Keitel, y por supuesto, Traudl Junge, la secretaria de Hitler.
Basada en las obras El hundimiento: Hitler y el final del Tercer Reich del historiador Joachim Fest y en Hasta el último momento: la secretaria de Hitler cuenta su vida, memorias escritas por Traudl Junge junto a la periodista austríaca Melissa Müller, El Hundimiento es una de esas producciones cuya perfecta recreación permiten al espectador sentirse realmente en el Berlín de 1945. Y aquello, a pesar de ciertas voces contrarias, fue aplaudida a nivel mundial. Fue una de las películas más exitosas de aquel año, siendo nominada al Oscar a Mejor Película Extranjera. Paradojicamente, fue totalmente ninguneada en la temporada de premios. Tanto en su país de origen, como en el resto de Europa y el mundo fue olvidada. Alles auf Zucker! - El juego de Zucker, una película hoy en día olvidada, fue la gran ganadora del 2004 en Alemania, un año en el que también nos llegó otra buena película sobre el nazismo, Sophie Scholl: Die lezten Tage - Sophie Scholl: Los últimos días.

 
Das Beste: 
El trabajo de Bruno Ganz, que realiza seguramente la interpretación de su vida, y la recreación del Berlin de 1945.

Das Schlimmste:
A pesar de ser una película dura, hecho de menos algo más de crudeza, más teniendo en cuenta lo que fue la Batalla de Berlín.

Preises:
Premios Bambi
Mejor Película

Premios de Cine de Baviera
Mejor Producción
Mejor Actor
Premio del Público


 
Aquí podéis ver la película online:


Nota: 4,5/5 Cervecitas.
 
@cine_aleman

martes, 19 de mayo de 2015

Crítica: Stalingrad (1993)

Título en Español: Stalingrado
Director: Joseph Vilsmaier
Guión: Johannes Heide, Jürgen Büsche, Joseph Vilsmaier
Reparto: Dominique Horwitz, Thomas Kretschmann, Jochen Nickel, 
Martin Benrath, Sebastian Rudolph
Música: Norbert J. Schneider
Fotografía: Rolf Greim, Klaus Moderegger, Peter von Haller
Productora: Bavaria Film


Handlung
Agosto de 1942, Cervo, Italia, costa mediterránea. Un grupo de soldados de la Wehrmacht disfrutan de unos días de reposo antes de dirigirse a la lejana ciudad rusa de Stalingrado, en el marco de La Operación Azul, con la intención de alcanzar los pozos de petróleo soviéticos del Cáucaso. Sin embargo, nada podrá prepararles para lo que allí les espera. Oficiales y soldados, superados por la fuerte sensación de superioridad y odio hacia el pueblo ruso, ejecutando a civiles; la constante resistencia por parte de los soldados rusos; las adversas condiciones climáticas; los suministros que no llegan, unido al pésimo estado de sus equipos de combate; y por supuesto, la contraofensiva final de los soviéticos, que cercará a los alemanes impidiéndoles escapar, únicamente esconderse hasta que llegue su momento. 

Meine Bewertung
Escribía George Orwell en su obra maestra, 1984, que la historia la escriben los vencedores, y es verdad. La versión de los hechos acontecidos, por lo general, lleva la firma de aquel que salió victorioso y que tiene por defecto la capacidad de narrarla al mundo entero. Requiere algo más de tiempo encontrar versiones que difieran o que busquen mostrar otro punto de vista. En el caso de la Segunda Guerra Mundial, hemos asistido a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XX, a la versión de los vencedores, EEUU, Gran Bretaña, Francia, URSS..., haciendo poco caso a lo que los vencidos podían transmitirnos. El cine es uno de estos medios para mostrar lo que "ocurrió" en un momento determinado. Alemania, Italia, Japón... buscaban tratar estos hechos de la manera más políticamente correcta, sin molestar a los vencedores, y sin incomodar demasiado a los suyos. Encontrábamos casos interesantes como la trilogía de La Condición Humana, en Japón, o Roma: Citta Aperta, en Italia. Todas, películas anti-bélicas en las que denuncia a parte del ejército, el "gobierno", y busca humanizar a los soldados y a la población civil. Con el paso de los años, estos países se han atrevido a contarnos como ellos también fueron víctimas, sin dejar de ser verdugos en ocasiones, de la misma manera que el lado vencedor comienza a reconocer que si bien salvaron al mundo de la tiranía fascista, no lo hicieron con las manos limpias. En el caso de Alemania encontramos tres películas claves que ejemplifican lo que os estoy contando: El Puente (Bernhard Wicki, 1959), El Submarino (Wolfgang Petersen, 1981), y Stalingrado. Esta última sigue la premisa de las dos películas anteriores, mostrar que en el lado de los "malos", también había buenos hombres que, llamados a filar a luchar por su país, fueron también víctimas de los horrores de la guerra. Y para ello se ha de contar la verdad, y la verdad es que entre estos hombres también se encontraban auténticos asesinos que, disculpados por años y años de la propaganda nazi que incitaba al odio y la violencia, realizaban carnicerías inimaginables y traumáticas tanto para sus víctimas, como para los hombres en sus propias filas que se convertían en testigos silenciosos e impotentes.



Otro aspecto a tener en cuenta es el técnico, relacionado principalmente con el tema presupuestario. Mientras que el cine norteamericano, y en menor medida el británico, contaban con elevados presupuestos que permitían la elaboración de portentosas escenas de acción (lo que en ocasiones devaluaba la calidad artística de la cinta), el cine europeo se decantaban obligatoriamente por enfocar sus historias en el drama, tanto interno como externo, de sus personajes sin necesidad de mostrar épicas batallas. Un claro ejemplo lo vemos con dos películas alemanas anteriores a las que nos atañe hoy, El Médico de Stalingrado (Géza von Radványi, 1958) y Stalingrado: Batalla en el infierno (Frank Wisbar, 1959), en la que ambos directores se centran más en el conflicto interno de los sus protagonistas que en la propia acción. El género bélico europeo suele presentar estás características, salvo contadas excepciones, pero es tras el estreno de El Submarino que las productoras deciden apostar más por un género en cierto modo devaluado. Es el caso de Stanlingrado, en el que combina a la perfección la evolución de los personajes tras padecer los horrores de la guerra, con espectaculares escenas de acción y batallas. El apartado técnico, en resumen, poco o nada tiene que presumir con el de una gran producción estadounidense.
Por todos estos motivos considero que Stalingrado es una de las mejores cintas, no solo bélicas de la historia, sino también de la filmografía alemana y europea. Una película a tener en cuenta y a rescatar del olvido que la ha situado su injusta infravaloración. 


Das Beste:
Todo, pero sobretodo, el valor de mostrar el punto de vista alemán de una de las batallas más brutales de la guerra.

Das Schlimmste:
Una película injustamente infravalorada y, a día de hoy, olvidada.

Preises:
Premios del Cine Bávaro
Mejor Producción
Mejor Fotografía
Mejor Edición

Podéis ver la Película Online aquí:



Nota: 4,5/5 Cervecitas.

@cine_aleman

viernes, 27 de febrero de 2015

Crítica: Hitlerjunge Salomon (1990)

Título en Español: Europa Europa
Director: Agnieszka Holland
Guión: Agnieszk Holland, Paul Hengge, Sally Perel
basado en la novela de Solomon Perel
Reparto: Marco Hofschneider, Julie Delpy, René Hofschneider, Piotr Kozlowski,
André Wilms, Solomon Perel
Música: Zbigniew Preisner
Fotografía: Jacek Ptrycki
Productora: Central Cinema Company Film (CCC)


Handlung
Solomon es el más joven de los Perel, una familia alemana que, como otras tantas, es amenazada por su condición de judíos tras el ascenso del nazismo. Tras la muerte de su hermana a manos de los camisas pardas, los Perel emigran a Polonia para huir de la barbarie nazi. Pero no pasará mucho tiempo hasta que los alemanes invadan el país por oeste, seguido de los soviéticos por el este, obligando a Solomon a huir junto a su hermano, al cual perderá mientras van en barca, acabando en manos de los soviéticos, que lo acogerán en un orfanato. Tras dos años de adoctrinamiento en el centro de acogida, los nazis comenzará su ataque sobre los rusos, por lo que para salvar su vida, Solomon se hará pasar por alemán secuestrado por los comunista, logrando así que no sospechen de él como judío. Esto le dará tiempo para sobrevivir, marcándose como objetivo pasarse al lado de los rusos. Tras un malentendido, Solomon será considerado un héroe al atrapar a los rusos con los que realmente quería escapar, por lo que será adoptado por un capitán alemán, y enviado a una de las escuelas más elitistas de las juventudes hitlerianas.

Meine Bewertung
La directora, escritora y productora polaca Agnieszk Holland parte de la aclamada novela de Solomon Perel para contar una de las historias más increíbles de la segunda guerra mundial, y remarcamos el "increíble" para recordar una de las posibles definiciones de esta palabra (difícil de creer, que parece imposible) y es que es así, es una historia que como bien decía el hermano del protagonista nadie creería jamás. En ocasiones la realidad supera a la ficción, y este es uno de los casos que mejor ejemplifica este dicho. Sin embargo contar la increíble historia de supervivencia de este joven puede llegar a resultar lo de menos. La oportunidad de situar a un joven judío en medio del núcleo más duro del nazismo como ideología es su principal característica, regalándonos momentos en los que los dogmas del mismo cae por su propio y absurdo peso.
El mensaje de la cinta es de los más claros y originales que jamás he tenido la oportunidad de ver en una cinta de este género. Acostumbrados a la consabida crítica al nazismo por los crímenes que cometieron, en esta cinta nos encontramos una elegante, suspicaz e irónica crítica a lo absurdo de su ideología y las motivaciones para odiar a los judíos. La escena donde el profesor mide la cabeza del protagonista, o la propia relación que tiene con una joven Julie Delpy (co-producción con Francia, ahí la razón) radicalizada y enamorada de un judío sin saberlo son algunos ejemplos.
La película contó con una gran acogida internacional, gustando especialmente en Estados Unidos, donde recabó numerosos premios de la crítica especializada. Curiosamente, fue en Alemania donde gustó menos y las críticas fueron más tibias. La polémica llegó cuando el país germano decidió no nominar a la cinta a pesar de los premios recibidos, entre ellos el Globo de Oro. Alemania fue acusada de anti-semita por dicha razón y de seguir siendo incapaz de aceptar su pasado (razones en mi opinión absurdas). La Academia la rescató con una nominación a Mejor Guión Adaptado.

Das Beste: El desarrollo de la historia junto a su carismático protagonista, gran labor de Marco Hofschneider.

Das Schlimmste: La dirección de Agnieszk Holland sufre de altibajos, encontrándonos con momentos faltos de ritmo, aunque son excepcionales. 

Preises:

Globos de Oro
Mejor Película Extranjera

Asociación de críticos de Boston
Mejor Película Extranjera

Asociación de críticos de Kansas
Mejor Película Extranjera

Asociación de críticos de L.A.
Mejor Música

Asociación de críticos de N.Y.
Mejor Película Extranjera

National Board of Review
Mejor Película Extranjera

Nota: 4/5 Cervecitas.

@cine_aleman

martes, 24 de febrero de 2015

Crítica: Das Boot (1981)

Título en Español: El Submarino
Director: Wolfgang Petersen
Guión: Wolfgang Petersen
basado en la novela de Lothar-Günter Buchheim
Reparto: Jürgen Prochnow, Herbert Grönemeyer, 
Klaus Wennemann,
Música: Klaus Doldinger
Fotografía: Jost Vacano
Productora: Bavaria Film/ Radiant Film GmbH/ Süddeutscher Rundfunk (SDR)/ 
Westdeutscher Rundfunk (WDR)/ Twin Bros. Productions

Handlung
La batalla entre el Eje y los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial se decide en el Atlántico, más en concreto entre los convoyes de mercancías y soldados escoltados por destructores que tratan de llegar a las islas británicas, y los temidos U-Boot alemanes. Y para mostrarnos dicho enfrentamiento seguiremos al teniente Werner, un periodista del ejército que va a pasar una temporada en el interior de un submarino para escribir sobre la vida abordo y el "coraje" de los marinos alemanes. Una vez en la nave, Werner no tardará en descubrir la terrible presión que soportan los hombres en el interior, además de la tensión antes y durante cada ataque, los cuales no serán nada en comparación con la misión suicida que les será encargada.

Meine Bewertung
Con apenas unas pocas cintas y películas para televisión a sus espaldas, y un premio de la Academia Alemania casi diez años atrás a Mejor Nuevo Director, Wolfgang Petersen convencía a una serie de productoras para que depositaran su confianza en un arriesgado y novedoso mega proyecto bélico nunca antes visto en la filmografía alemana. Tendríamos que remontarnos a 1958 para encontrar una cinta de temática similar U-47 (Harald Reinl). Y es que la adaptación de la novela de Lothar-Günter Buchheim se había intentado llevar a cabo con anterioridad por Hollywood, con Paul Newman en el papel principal, pero debido a desavenencias con el lado alemán (la intención era rodar una escena en la que miembros de la SS disparaban a los supervivientes de un carguero estadounidense hundido, a pesar de que no había SS en el interior del submarino) el proyecto quedó en nada hasta que acabó en las manos de un alemán. 
Petersen coincide por la época con la generación de cineastas alemanes del Nuevo Cine Alemán que influenciados por la Nouvelle Vague francesa buscan una nueva forma de cine. Sin embargo, Petersen se aleja de estos decantándose por un estilo más cercano al de Hollywood, influenciado también por sus años trabajando en la televisión alemana (su colaboración con la mítica serie Tatort es un buen ejemplo). El director procedente de la ciudad de Emden se muestra como un defensor del thriller, buscando captar al máximo la atención y hasta el sufrimiento del espectador con cada plano a través de un historia perfectamente hilvanada, y ejecutada con gran ritmo. Por todas estas razones no es de extrañar el estilo casi dictatorial (desde el cariño) del director a la hora de realizar la película, manteniendo un absoluto control de cada mínimo detalle, ya sea en la elaboración del guión, la elección de los actores y de su propio equipo, además de las propias condiciones de trabajo que el considere mejor para aportar el mayor realismo posible a su proyecto. Por ejemplo, a la hora de elegir al casting, salvando a los tres personajes principales, Petersen se decantó por actores de diferentes zonas tanto de Alemania como de Austria para aprovechar los diferentes acentos y dialectos y mostrar una mayor diversidad, al igual que ocurría en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Otros de los ejemplos sería el duro rodaje durante todo un año en el que los actores vivían realmente en condiciones ligeramente insalubres y en espacios reducidos de manera que se notara la fatiga y palidez en sus rostros, además de dejarse crecer pelo y barba de manera natural. 
Para lograr una mayor tensión en el espectador, la mayor parte de la cinta se rodó en el interior de un falso submarino en los Estudios Baviera (en los que los actores hacían el día a día habituándose de esta manera a la vida en un submarino) creando una sensación de claustrofobia total, especialmente en los momentos en que el submarino es atacado. Los famosos travellings a lo largo de los pasillos del submarino se rodaron usando una cámara Arriflex portatil con la que el director de fotografía, Jost Vacano, perseguía a los actores a toda prisa por el minúsculo decorado. Algo a lo que también ayuda la tensa y al mismo tiempo épica banda sonora de Klaus Doldinger.
La intención de Petersen en todo momento fue mostrar por una parte el lado humano de los tripulantes del submarino, verdugos o víctimas, eran tan humanos como nosotros mismo. Por otra, el mensaje anti-belicista de la película, a través de (como afirmaba el propio director) un viaje de locura para mostrar la realidad de la guerra en el que somos testigos junto al teniente Werner de la terrible vida en el interior de un submarino. Y lo consiguió, ya que estamos ante una cinta aplaudida tanto por veteranos como por historiadores por su veracidad y realismo, siendo considerada como una de las mejores películas sobre la Segunda Guerra Mundial jamás hecha. Curiosamente, si alguien no terminó satisfecho con la película fue el autor de la novela, Lothar-Günter Buchheim.
Aplaudida en el mundo entero, la cinta logró el reconocimiento tanto de la crítica como del público, impulsando a Petersen (nominado al Oscar a Mejor Director y Guión) a rodar un proyecto aún más arriesgado a continuación. Logró además influir en los años siguientes a otras aclamadas cintas del género de submarinos como fueron The Hund for Red October (John McTiernan, 1990), Crimson Tide (Tony Scott, 1995), U-571 (Jonathan Mostow, 2000), o K-19 (Kathryn Bigelow, 2002). e


Das Beste: Su realismo, la constante sensación de claustrofobia, la banda sonora, el reparto, la edición de Hannes Nikel.

Das Schlimmste: No es mi caso, pero en ocasiones puede resultar lenta. Si bien la intención de esto es mostrar la (en ocasiones) anodina vida en el interior de un submarino, esto pasa facturas con un buen número de espectadores.

Preises:

Premios del Cine Alemán
Mejor Sonido
Mejor Pelicula, categoría Plata
Premios del Cine Bavaro
Mejor Director 
Mejor Fotografía

Gremio de Montadores de Sonido
 Mejor Montaje de Sonido

National Board of Review 
Mejor Película Extranjera 

Golden Screen
Golden Screen de Oro 
 Festival de Cine de Munich
 Mejor Actor Joven (Heinz Hoenig)


Nota: 4,5/5 Cervecitas.




@cine_aleman

martes, 17 de febrero de 2015

Crítica: So weit die Füße tragen (2001)

Título en Español: Hasta donde los pies me lleven
Director: Hardy Martins
Guión: Handy Martins, Bernd Schwamm, Bastian Clevé
basada en la novela de Josef Martin Bauer 
Reparto: Bernhard Bettermann, Michael Mendl, Irina Pantaeva, Anatoly Kotenyov,
Iris Böhm, Andre Hennicke, Hans Uwe Bauer
Música: Edward Artemiew
Fotografía: Pavel Lebeshev
Productora: Cascadeur Filmproduktion/ CP Medien/ B&C Filmproduktion


Handlung

Clemens Forell es un soldado alemán de la Werhmacht hecho prisionero en el frente ruso y condenado a 25 años de trabajos forzados en un gulag en el extremo oriental de la Unión Soviética. Torturado física y psicológicamente, su fuerte deseo de evadirse para volver a casa junto a su mujer embarazada y su hija conseguirán que el doctor alemán del gulag le ayude en dicha empresa. Una vez lejos de la prisión, Forell deberá enfrentarse no sólo a las adversas condiciones climáticas de Siberia (noches en invierno a -40 grados), sino también a los propios habitantes de la zona que buscarán cobrar la recompensa por su captura, los bestias salvajes que habitan por los alrededores, y los soldados rusos que le buscan, liderados incansablamente por el teniente Kamenev.

Meine Bewertung
Basada en el best-seller de Josef Martin Bauer, que a su vez se basó en las vivencias de Cornelius Rost, un soldado alemán que trabajó en el gulag y escapó del mismo, Hardy Martins lleva por primera vez a la gran pantalla esta emocionante y extraordinaria historia de supervivencia que de haber contado con otro director o equipo posiblemente habría pasado a formar parte del selecto grupo de grandes joyas de la filmografía alemana, pero no...
El argumento es interesante y épico. Lo tiene todo para firmar una gran obra. El guión, a pesar de sus altibajos, y de la terrible inclusión del teniente ruso que me recuerda a Tommy Lee Jones en The Fugitive (Andrew Davis, 1993) daba para mucho más. El principal problema radica en el momento en que la propia productora no cree en el proyecto y asigna como director a una persona sin apenas experiencia suficiente para llevar las riendas de un proyecto de tal envergadura. Y a pesar de que el ritmo de la obra no es malo del todo, y que cuenta con momentos ciertamente épicos y reseñables (la marcha de los soldados alemanes por la nevada estepa siberiana por ejemplo), la cinta falla por esta razón. Es la propia historia la que la salva, nada más. En su mayor parte recordará a típico tele-film "barato" de domingo por la tarde. Mucho mejor que estos, pero peor que una película normal. Y cuando hablo de barato no me refiero a la calidad del producto, sino a la elaboración y tratamiento del mismo. Podríamos habernos encontrado ante la Stalingrado (Joseph Vilsmaier, 1993) del siglo XXI.
Curiosamente existe otra versión, en esta ocasión una mini serie para la televisión (la primera de la historia de Alemania), en la que sospecho se "inspira" demasiado bien.









Das Beste: La novela en la que se basa. La interesante fotografía filmada entre Alemania, Rusia, Bielorrusia y Uzbekistan. El estar rodada en varios idiomas, no mostrado los subtítulos en algunos momentos claves para sumergir al espectador en una clara y agobiante confusión lingüística para así mantener la tensión.

Das Schlimmste: La barata factura que presenta, a pesar de que seguramente no fuese nada barata.

Preises
Festival Internacional de Cine de Milán
Mejor Diseño de Producción

Nota: 2,5/5 Cervecitas.


Podéis ver la película online aquí:
 
@cine_aleman